Como el día está lluvioso creo que me voy a ir un ratito hasta San Pedro de Roma. ¿Me acompañáis?
Aunque en breve hablaré un poco del baldaquino de San Pedro, pero sobre la obra de Gian Lorenzo Bernini os hablaré otro día, porque bien merece que se le dediquen unas líneas. Así pues, dejo para otro momento al Papa Urbano VIII Barberini y viajemos algo más en el tiempo.
Como todos sabemos, antes de la actual fábrica de San Pedro hubo otra: la basílica constantiniana. En esa antigua Basílica de San Pedro había doce columnas salomónicas formando una especie de pantalla ante el altar que se creían llevadas por Santa Elena , madre de Constantino. Contaba otra tradición que las había traído de Grecia el emperador Constantino I en el siglo II. Durante la Edad Media se decía que procedían del tabernáculo del templo de Salomón (de ahí su nombre de columnas salomónicas). La realidad es que hubo en la antigua San Pedro una especie de pérgola que tuvo primero media docena de estas columnas y más tarde Gregorio III trajo otras 6 de Bizancio. Lo cierto es que todas son de mármol griego.
| El boceto original |
| Columna Santa |
Volviendo a las columnas la verdad es que la arqueología moderna la sitúa sin ningún género de dudas en el siglo II de nuestra era. En todo caso, los valores simbólicos de las doce columnas explican que desde el Renacimiento numerosos artistas las representen como por ejemplo Giulio Romano que las pinta en la Circuncisión de Cristo que podemos observar en el Louvre
| La Circuncisión de Cristo de Giulio Romano. Louvre. Fijaos en las columnas |
Es muy probable que estas columnitas sirvieran de inspiración a Bernini para las columnas que sostienen el famoso baldaquino del altar mayor de la basílica. El parecido es evidente. Basta con echar un vistazo al boceto original de Bernini sobre las columnas para el baldaquino y la foto de las columnas salomónicas como podéis ver en las diversas fotos. En una de ellas podemos ver tanto el baldaquino como las columnitas de los balcones que corresponden a las capillas laterales de la Verónica (a la izquierda) y la de Santa Elena a la derecha. Las dos de la capilla del Santísimo Sacramento también las podéis ver en otra foto. Todas ellas, aunque midan más de tres metros, al lado del baldaquino, que tiene casi treinta metros (29,5 para ser exactos o si lo preferís un edificio de 10 pisos más o menos), parecen pequeñas, pequeñas…..
La capilla del Stmo. Sacramento y en el altar de San Francisco podéis ver otras dos de esas columnas
| El baldaquino y a ambos lados las capillas de la Verónica y de Santa Elena. Fijaos en los "balcones" (machones) sobre ellas |
En cuanto a la columna santa allí sigue de momento, donde miles de visitas pasan por delante de ella cada día y, salvo que lleven un guía meticuloso pasarán por delante sin conocer su historia, que real o fantástica como dicen los italianos, “se non è vero, è ben trovato”
No hay comentarios:
Publicar un comentario